Historia de la cultura Café Racer


Historia de la cultura Café Racer
“La primera carrera de motos comenzó cuando se construyó la segunda motocicleta”.
Esta frase parece resumir perfectamente la historia del Café Racer, pues comenzó alrededor del año 1950 con jóvenes británicos quienes hacían modificaciones a sus motocicletas para alcanzar altas velocidades. Este estilo de motocicletas ha ido evolucionando con el paso del tiempo, pasó de modificaciones que se hacían en garajes caseros, a que  grandes multinacionales las construyan de fábrica. Hay que agregar que también existen personas que como pasatiempo montan su propio taller casero para personalizar sus motos en este estilo como en sus inicios y además hay talleres especializados que se dedican a transformar motos estándar en Café Racer. A la historia del Café Racer podemos resumirla en tres partes: en primer lugar, el inicio de la cultura, en esta etapa se montaban talleres caseros para transformar motos de marcas inglesas en Café Racers; la segunda etapa es la expansión, por la popularidad que alcanzaron empiezan a fabricarlas fuera del Reino Unido, tomando como base motocicletas de origen japonés y también empiezan a construirlas de fábrica importantes marcas europeas; por último, examinaremos la actualidad, donde podemos observar que las Café Racer las siguen haciendo de fábrica, pero además existen talleres especializados en realizar modificaciones utilizando determinadas motos base y también existen personas que como pasatiempo montan sus propios talleres caseros para personalizar su propia Café Racer.
En un inicio, el Café Racer empezó en pequeños garajes en Inglaterra, donde los mismos motociclistas transformaban su moto, esto con el objetivo de hacerlas más rápidas, como explica Jhuez “las Cafe Racer no eran más que motos normales que los propietarios transformaban para mejorar sus prestaciones y manejo” (2016, p.3), pero  se descuidaban otros aspectos tales como la comodidad, esto con el fin de aligerar peso para alcanzar mayor velocidad. En la Inglaterra de los años cincuenta, se asociaba a  las motocicletas con los cafés. En Londres y Watford existían conocidos cafés en donde los motociclistas iban de un café al otro a toda velocidad  en sus caballos de metal, por este motivo es que se denomina a este estilo de motos y a la cultura en general como  Café Racer, Café por los lugares a los que acostumbraban ir los motociclistas y Racer por las carreras a alta velocidad que hacían. Luego, por la popularidad que alcanzaron, la cultura Café Racer tuvo dos efectos: el primero fue que este estilo de motocicletas se extendió fuera de Gran Bretaña y el segundo fue que la forma de construirlas evolucionó. La expansión de la cultura Café Racer implica que ya no solo existían talleres caseros dedicados a la modificación de motocicletas en Inglaterra y que ya no se modificaban motos inglesas, sino que también, como explica Walker, las motos de origen japonés empiezan a tomar relevancia en los años setenta, esto hizo que empiecen a ser también transformadas en Café Racer marcas japonesas (2009, p.4). La evolución en  cuanto a la forma de construirlas se da por la demanda del mercado, fábricas de motos europeas se dan cuenta de la popularidad de este estilo de motos y por ello empiezan a construirlas de fábrica, en unos pocos años las Café Racers habían pasado de pequeños talleres a que grandes empresas las construyan siguiendo este estilo.
Finalmente, en la actualidad, ha vuelto el interés hacia este estilo de motocicletas. Varias marcas  especializadas siguen produciendo motos de este estilo, algunos ejemplos son: Honda con su CB11100 (versión RX y EX), Ducati con su Scrambler Cafe Racer, la BMW R Nite T o Royal Enfield que es una marca que en la actualidad se encuentra establecida en la India y se dedica principalmente a este estilo.  Pero no solo las grandes empresas se han preocupado por fabricar de nuevo este estilo de motos, pues también existen talleres que modifican motocicletas estándar. En internet se pueden encontrar muchos anuncios de talleres en todo el mundo que se  especializan en transformar determinadas motos en una Café Racer, para esto  hay que tomar en cuenta lo que dicen  Lichter y d’Orléans, pues no toda moto puede convertirse en Café Racer, porque se necesita que sean rectas, es decir, que la carrocería y el chasis no deben ser curvos, sino planos (2014, p. 79.), algunas de las motos favoritas para realizar este tipo de  modificaciones son: las BMW R100 y K100, la Honda CB750 y la Yamaha SR250. Además, algunas personas montan sus propios talleres caseros en donde se dedican a personalizar sus propias motos como un pasatiempo, transformándolas en unas muy bien logradas Café Racer, para esto existen manuales disponibles en internet o tutoriales en plataformas como YouTube.
En conclusión, ¿importa la marca de la moto? En realidad no, la historia demuestra que las Café Racers evolucionaron haciendo que el fenómeno se expanda sin importar la marca de donde proviene la moto, pues motos asiáticas también pueden convertirse en Café Racers. Tampoco es una limitación el factor económico, pues motos estándar pueden convertirse en Café Racers en  talleres que se encuentran alrededor del mundo, además de que el internet ha abierto la posibilidad de que gente sin mucho conocimiento del tema pueda transformar una moto, esto lo hacen a través de manuales o también en tutoriales que se encuentran fácilmente en plataformas como Youtube. Entonces, lo único que se necesita son las ganas y una moto plana para poder salir a las calles a rodar con estos hermosos caballos de acero.


Referencias

Jhuez, J. (2016). Como construir una café racer. San Francisco: Independently    Published.
Lichter, J. y d´Orléans, P. (2014). Café Racers: speed, style, and Ton-Up Cuture.            Motorbooks. Recuperado el 16 de abril de 2018 de https://books.google.com.ec/books ?id=pASpAwAAQBAJ&printsec=frontcover&dq=Caf%C3%A9+Racers:+speed,+styl   e,+and+Tone-Up+Culture.+Motorbooks.&hl=es-419&sa=X&ved=0ahUKEwiW9eex-            8LaAhXyc98KHYn9B5EQ6AEIJjAA#v=onepage&q&f=false
Walker, M. (2009). The café racer phenomenon. Dorchester: Veloce Publishing´s Limited.


Comentarios